Esta serie, producida por Martin Scorsese, esta provocando gran admiración en la crítica especializada en este género, el cual avanza a una velocidad correspondiente al auge que desde hace años esta experimentando.
Esta producción nos sitúa en la América de los años 20, justo después del desenlace de la segunda guerra mundial. Basada en hechos reales. Uno de los atractivos de este proyecto es la dirección del capítulo piloto del propio Scorsese, con un presupuesto de casi 20 millones de dólares.
Estrenada en España en Diciembre de 2010. Lo que ha conseguido más admiración por mi parte y lo que me gustaría compartir con todo aquel que lo desconozca, es la parte técnica del proyecto.
Supongo que después de ver este video, en el que se muestran leves pinceladas del gran lienzo conseguido, no creo que se genere demasiada indiferencia al respecto.
El otro día una amiga actualizó su facebook con fotos de esta fotógrafa judía de Nueva York y me llamó mucho la atención, primero por usar el blanco y negro como técnica, y segundo por las fotos retratadas.
La década de los sesenta fue la más productiva para esta fotógrafa, puesto que, decidida a retratar la realidad total del mundo en el que vivía, recorrió los peligrosos barrios de Nueva York seleccionando a las "vícitmas" de su objetivo, entre los que destacaron enanos, nudistas y prostitutas.
Influenciada por Model y la película Freaks (La parada de los monstruos ) de Tod Browning, Diane Arbus eligió a personas marginales para sus fotografías: gemelos, enfermos mentales, gigantes, familias disfuncionales, fenómenos de circo...
Fue la pionera del flash de relleno, o flash de día y lo utilizaba de manera habitual para que, al mirar sus personajes directamente a la cámara, ésta revelase sus defectos. Su intención no era otra que suscitar un sentimiento de temor y vergüenza en el espectador, representando "lo normal como monstruoso".
La técnica empleada (sitúa al personaje en el centro) rompe con la composición y crea una cierta tensión debido a que se trata de un punto con una gran carga visual (tal y como vimos en la clase del miércoles). La mirada del "modelo" siempre es directa, por lo que refuerza la tensión de la imagen.
Tras una larga depresión en 1971, Diane Arbus decidió acabar con su vida de una manera drástica, a través del suicidio. Un año después, Se convirtió en la primera fotógrafa estadounidense seleccionada para participar en el Bienal de Venecia. A su vez, ese mismo año, se organizó en el MoMa de Nueva York su primera gran retrospectiva.
Alan Wake es el último trabajo de la compañía Remedy para X-Box360. Tras seis años de desarrollo, este survival horror, estrenado en Mayo de 2010, está siendo muy valorado en cuanto a historia, jugabilidad y gráficos (avanzadas técnicas 3D: personajes, paisajes y ambientes espectaculares).
El guión, elaborado por Sam Lake (creador de la saga Max Payme), relata la fantasmagórica aventura de un afamado escritor de thrillers en plena crisis creativa, Alan Wake, que se retira con su esposa a un pueblecito estadounidense, Bright Falls. Alan tiene pesadillas, y le suceden cosas extrañas. Su mujer desaparece, y él sufre amnesia temporal. Encuentra fragmentos de una novela basada en sus pesadillas, que se va haciendo realidad mientras avanza la historia. Existen dos mundos antagónicos, el de la luz (el bien), y el de la oscuridad (el mal). De día todo parece normal en aquel extraño pueblo; de noche la oscuridad se apodera de todo. Alan ha de encontrar a su mujer, y para ello deberá vencer a sus enemigos oscuros combinando el poder de la luz con el uso de armas convencionales: necesitará una linterna, un arma, y administrar tanto las baterías como las bengalas y municiones de las que disponga.
El videojuego utiliza poderosamente el lenguaje cinematográfico e introduce al jugador en la historia. La trama, basada en elipsis espacio-temporales, va desvelando información relevante, de tal modo que uno construye la historia, y la entiende, a medida que va avanzando. Incorpora la técnica “bullet time”, ya utilizada en otros videojuegos, en cine (las famosas escenas de The Matrix), o en clips musicales (Like a RollingStone, dirigido por Michele Gondry).
Lo novedoso de este videojuego es que se desarrolla con la misma estructura que una serie del tipo Lost, tan de moda actualmente: episodios, recapitulación de lo acontecido anteriormente al inicio de cada uno de ellos (“anteriormente en Alan Wake…”), distintos tipos de tramas (corta, media y larga duración), y subtramas entre los distintos personajes.
Como reflexión, resulta curioso como todas nuestras tendencias se van reflejando cada vez más en diferentes aspectos y soportes, entrelazando herramientas, lenguajes y mecanismos, y todo ello forma parte de la enorme amalgama de la imagen en la que vivimos sumidos. Alan Wake es toda una experiencia que no decepcionará a los amantes del survival horror, y a la vez todo un ejemplo de mestizaje e hibridación entre artes, géneros y lenguajes.
Toda obra que se reproduzca varias veces y que no haya sido la primera es una copia. De ello habla, como dijimos en su día, Walter Benjamin, un filósofo y crítico literario alemán. Él decía que una obra cuando se crea y es la primera de todas las que vendrán después, es la obra buena. Cada obra, ya sea un cuadro, una imagen, una escultura… nace en un momento y lugar determinado, con un creador. A partir de ella, se hacen múltiples copias, pero ninguna de ellas tiene la misma esencia, el mismo aura que la primera. Es lo que ha llamado el “aquí y ahora”. Toda imagen o escultura se ha creado en lugar y en un momento determinado. Sólo esa es la original; todas las demás que se han reproducido, y que muchas de ellas han llegado hasta nosotros, son copias. Por otro lado sería imposible hacer llegar a toda la sociedad determinadas obras que se han hecho, se han fotografiado o se han esculpido hace años. También hace falta reproducirlas ya que, aunque sean del momento, no puede llegar a todos sitios, como he dicho antes. Es necesario que todo el arte y toda la cultura pueda ser conocida por la sociedad. En muchos de los casos en los que se hace la llamada “reproducción masiva”, nos parece que una imagen, por ejemplo, es la misma que la original. Nos pueden preguntar cuál es la original y cuál no y nos costaría muchísimo poder distinguirlas. En el vídeo que os muestro ocurre algo parecido. En la famosa serie de Antena 3Los Hombres de Paco, hay una escena en la que falsifican un cuadro y uno de ellos, Kike, pinta y copia el cuadro haciéndolo exactamente igual. Cuando Lucas y Mariano preguntan a los demás por cuál de los dos es el verdadero (el primero y el original), no saben qué contestar. ¿Hasta qué punto podemos confundir lo que es original (la primera obra que se hizo) y lo que es falso (las copias que se han hecho de la verdadera obra)?
**En este vídeo podréis encontrar el momento que os digo. Concretamente en el minuto 5:53.